Pasa, pasa. Dijiste que querías hablar conmigo, ¿de qué se trata?
Gracias por recibirme. He estado pensándolo mucho y he tomado la decisión de presentar mi renuncia. Quería decírtelo personalmente.
Te agradezco que hayas venido a decirme esto directamente, sé que no es fácil. Sería mentira si dijera que no me sorprende, pero lo que más me importa ahora es entenderte — ¿hubo algo en particular que te llevó a tomar esta decisión?